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TRAVESÍA
NAVEGANTTES - 2008
Hemos sentado un mal precedente...
salir dos ocasiones seguidas (2006
y 2007),
requiere una tercera, y como no hay dos sin tres, pues no
podiamos quedarnos en casa en 2008 sin meternos una buena
panzada de kilometros como en las ocasiones anteriores.
Esta vez escogimos la comarca que une Molina de Aragón,
siguiendo el curso del Alto Tajo hasta Albarracín
(ruta clásica en las andadas del Cid) y la vuelta
por Cuenca desde la amurallada ciudad turolense.
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"Hemos
salido de Madrid según la hora prevista..." así
comenzaba la crónica del pasado año, pero esta vez tomamos
la A2. Nuestro punto de partida nace en Molina de Aragón y
el trayecto hasta allí se hace corto mientras despedazamos
por las emisoras lo que nos vamos a encontrar a lo largo del fin de
semana.
Hemos preparado un trazado largo y comprometido de cumplir, pero haremos
lo que podamos. Básicamente partimos desde Molina de Aragón,
aprovechando una ruta marcada por la revista AutoAventura 4x4 (Las
Rutas del Cid) con final en Albarracín, ya en la provincia
de Teruel. Nuestra intención es llegar al atardecer y a la
mañana siguiente volver entre los pinares sureños (menos
transitados) hasta alcanzar Cuenca.
Toñin tiene que poner gasolina y paramos en Maranchón
a repostar. Aprovecho para poner la cámara en marcha y hacer
unas primera tomas del viaje, momento en el que reparo que, a pesar
de ser primeros de abril, estamos a 2ºC de temperatura. |
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La
noche anterior llegamos al hotel sin más dificultad que la
de comer algo, resuelto esto, no tardamos en subir a las habitaciones
deseando que la noche sea rápida... hoy hemos empezado prontito,
bien desayunados y con ganas de ruta.
Rápido ponemos rumbo a la pista (por caminos claro está)
que desciende el Alto Tajo. Muy transitada y con especial cuidado
en épocas estivales pero abierta y sin complicaciones. El
buen firme nos ayuda a mantener un ritmo aceptable, pero a pesar
de eso nos entretenemos (como es debido) a tomar fotos y contemplar
la majestuosidad del río.
Como suele ser habitual en toda ruta que se precie, la hora de comer,
o la haces en el almuerzo o se retrasa... Empezamos tarde a meternos
por las pistas que nos adentran en las primeras estribaciones del
norte de la Sierra de Albarracín. El camino serpentea por
pistas lentas, en ocasiones rotas y en otras con pequeñas
balsas de agua que nos alegran el camino. Poco a poco, el bosque
se muestra más tupido y las balsas de agua empiezan a convertirse
en pasos de lodo.
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El
divertido lodo fue la antesala del barro... todo fue bien hasta
que nos topamos con un descenso de 1ª reductora (por Dios
que no tenga que tocar el freno, o la liamos). No hubo necesidad,
bajamos bien... un poco ladeados, pero sin descontrol... firmes
y lentos. Pero no era ese el motivo por el que la sangre golpeteaba
en mis sienes, mi miedo era que la pista no fuera buena y hubiera
que deshacer lo bajado. Sin cable (winch) no hubiéramos
podido avanzar, habríamos tirado al traste toda la ruta
y los meses que llevamos preparándola, pero "Las
Lunas" estuvieron de nuestra parte y acabamos en un abandonado
campo de golf que daba salida sin problemas.
Tarde,
pero comimos... deprisa, pero comimos. Según nuestra
previsión llegamos al ocaso a Albarracín... la
verdad es que nada tuvo que ver el ritmo (no por velocidad)
de la mañana con la tarde. Se suprimieron las paradas
fotográficas y el siguiente aseo que veríamos
sería el de nuestro hotel. Este año no hubo camping...
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La
entrada en Albarracín la hicimos por la pista que está
por encima de la muralla, grandiosa la muralla y más
grandiosa todavía es la vista que nos ofrece el camino.
A nuestros pies estaba el fin de esa etapa, hundida en su propia
sierra, Albarracín espera que bajemos para enseñarnos
sus rincones medievales, que nos hablan de conquistas y batallas
campeadoras.
No
tardamos en recorrer las estrechas callejuelas para encontrar
un sitio donde cenar y repasar los acontecimientos que nos ha
preparado el camino. No s recogemos pronto, no sin antes buscar
imágenes en la retina de nuestras cámaras que
inmortalicen la medieval ciudad de noche. |
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| Ya
repuestos de la ruta del sábado, no tardamos en ponernos
en marcha. Esta vez toca seguir un track de mi cosecha, puramente
intuitivo que nos lleva hasta Cuenca, pero evitando las pistas
clásicas y buscando una entrada más al sur. Los
caminos se nos acercan tal y como lo vimos en el mapa, y poco
a poco, vamos notando el abandono de la rudeza de las pistas
de Albarracín para ir adentrándonos en los bosques
de Cuenca. Rodamos sin prisa y degustando los paisajes que nos
ofrece nuestro recorrido. |
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| A
pesar de que nos empeñamos en mantener la velocidad para
no avanzar hasta el final del track, los kilómetros van
cayendo y muy a nuestro pesar nos aproximamos al último
punto (wp) de nuestro viaje. Paramos a comer con más
calma que ayer, ahora no hay ninguna prisa por llegar y alargamos
el tiempo (a falta de kilómetros) y entre bocado y bocado
empezamos a dibujar la Travesía del año próximo.
Nos hacemos unas fotos de recuerdo y giramos el volante rumbo
al asfalto que nos lleva a casa. |
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| ETAPA
1- Molina de Aragón / Albarracín |
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ETAPA
2 - Albarracín / Beamud
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| 150
Km |
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120
Km
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Si
deseas probar puedes contactar con nosotros en info@naveganttes4x4.com
y te avisaremos de las próximas excursiones.
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