|
|
 |
|
|
Ortofoto
de Lanzarote
|
|
Lanzarote
Norte
|
| |
|
|
 |
|
 |
|
Vista
del P.N. de Timanfaya
|
|
Lanzarote
Sur
|
| |
|
|
 |
|
 |
|
Caleta
de Caballo
|
|
Montañas
de Fuego
|
| |
|
|
 |
|
 |
|
Pista
de tierra entre cultivos
|
|
Una
paradita para la foto
|
| |
|
|
 |
|
 |
| En
Famara, el "risco" al fondo |
|
Pista
antes de llegar a La Santa
|
| |
|
|
 |
|
 |
|
Al
fondo el volcán Bermeja
|
|
En
Jameos del Agua
|
| |
|
|
|
 |
| Paisaje volcánico |
| |
 |
A
más de 1.000 Km de la península, Lanzarote es
la isla del archipiélago canario que más al norte
se sitúa a 129 Km de las costas de Marruecos. Con una
extensión geográfica que supera los 860 km2 y
96.300 habitantes, Lanzarote debe su nombre a Lancerotto Marocello,
genovés que produjo los primeros contactos con Europa
en el año 1312.
El absoluto origen volcánico de la isla, ha producido
en su geografía un relieve muy accidentado y marcado
por dos macizos que se elevan como consecuencia de las erupciones
de 1715 y que flanquean una depresión central: el macizo
de Famara al norte, y el de Timanfaya al suroeste, siendo este
último el que da nombre al Parque Nacional de la isla.
En 1993, Lanzarote fue declarada reserva de la biosfera.
El paisaje, tremendamente desértico, nos impulsa a su
descubrimiento. Mil pistas de ceniza y arena se abren a nuestro
paso invitándonos a su recorrido, eso sí, excepto
en el Parque Nacional de Timanfaya, donde los dos o tres caminos
que lo cruzan entre la brutal lava están lógicamente
cortados. Podemos adentrarnos en una infinidad de caminos para
recorrer la isla de una manera diferente, pero en esta ocasión
no hemos tenido tiempo de poder marcar un recorrido al uso,
con principio y final, rutómetro, track, etc. Sin embargo,
y con ánimo de conocer todo lo posible, (puesto que el
tiempo corría en nuestra contra) decidimos ir a ciegas,
lo que supone deshacer el camino en algunas pistas y hacer tramos
de asfalto innecesarios.
Al contrario de lo que pensamos el calor no fue un problema.
La isla tiene un clima subtropical con suaves temperaturas y
escasas precipitaciones debido a su altitud y al efecto moderador
de los vientos Alisios, que en el hemisferio norte soplan de
NE a SO arrastrando a su paso cualquier formación nubosa
que se presente hacia el resto de las islas. Los lugareños
nos han contado que la última vez había tardado
en llover más de 30 años. |
| |
| El Risco de Famara y el Volcán
de la Corona |
| |
 |
| Partimos de Arrecife, capital de la
isla, rumbo norte cogiendo el menor asfalto posible con el objetivo
de alcanzar La Santa, población costera al oeste del
macizo y de la playa de Famara, spot muy conocido entre los
surfers por sus magníficas olas. Fue una auténtica
sorpresa entrar en La Caleta de Famara, población a pié
de playa y sin asfaltar. Las calles, muy tranquilas, prescinden
de acera y son de arena de playa y gravilla. Según llegamos
al pueblo, al fondo preside majestuoso el risco de Famara elevándose
a 600 metros desde la misma playa. Imposible de encontrar pista
buena que atravesara el macizo tomamos rumbo a Teguise, antigua
capital de Lanzarote. Desde allí volvemos al norte por
una carretera muy virada hasta Haría, lugar de residencia
del insigne César Manrique, sin duda el mejor representante
de la isla hasta nuestros días. Creador de numerosas
obras, arquitectónicas y de diseño entre las que
destacan El Islote de Hilario en Timanfaya, Los Jameos del Agua,
la Cueva de los Verdes, el Monumento al Campesino, los Jardines
y la piscina del Hotel Gran Meliá Salinas, etc., etc.
Antes de llegar al "final" de la isla por el norte,
agotando ya las últimas horas del día, e inmediatamente
antes de llegar al Mirador del Río (también diseñado
por Manrique), para ver desde una vista casi zenital la isla
de La Graciosa, vemos como se nos acerca lentamente el Volcán
de la Corona, de 609 metros al que un efecto óptico,
producido por el crepúsculo y la niebla de ese día,
daban vida al cráter humeante de la Corona. |
| |
|