|
El
13 de Agosto de 2004 embarcamos en Madrid-Barajas dispuestos a volar
rumbo a Buenos Aires donde tenemos previsto pasar unos días
antes de dar comienzo a esta aventura. Una vez tomado contacto con
la capital partimos en avión a Puerto Iguazú, punto
de recogida de los Suzuki de alquiler.
Estamos
ansiosos de conocer, las tantas veces fotografiadas, Cataratas de
Iguazú y tenemos la oportunidad de navegar en Zodiac por
las entrañas del Río Iguazú interior, lugar
donde termina nuestra visita. Hay tres itinerarios para conocerlas,
el Inferior, el Superior y el de la Garganta del Diablo. Continuamos
ruta y llegamos a Posadas, capital de la provincia de Misiones,
donde todavía poco cansados nos disponemos a pasar la noche.
Partimos
rumbo al descomunal río Paraná, que en su cauce más
estrecho mide 3 km. de ancho y casi 300 km. cuando alcanza su desembocadura,
para conocer la Central Hidroeléctrica de Yacyretá,
cuyo principal objetivo es llegar a cubrir el 40% del total de consumo
eléctrico en Argentina, aprovechando el volumen que arroja
el río. Allí mismo podemos degustar las viandas que
nos ofrece una familia y comemos a orillas del mismo río.
Seguimos
con nuestro viaje por el Norte de Argentina y llegamos a Salta,
conocida como "Salta la linda", una bonita ciudad estilo
colonial fundada en 1582, que a su vez da acceso a lugares de belleza
extraordinaria. También es un lugar de compras por excelencia;
si a esto unimos la depreciación de la moneda argentina,
automáticamente se convierte en un paraíso.
El
nuevo día amanecía y comenzamos a subir de altitud.
Un ambiente con mucha agua por todas partes y rica vegetación
nos da acceso a Las Yungas o selvas subtropicales de montaña.
Nuestra ruta continúa y llegamos a Purmamarca, un pequeño
y bonito pueblo del noroeste argentino, presidido por el excepcional
Cerro de los Siete Colores. El paisaje es totalmente distinto, cerros
y formas delirantes forman la llamada "Quebrada de Humahuaca".
En estas tierras persiste inalterable al paso de los tiempos un
ambiente precolombino, con devoción por vírgenes y
santos y pasión la música andina. El circuito nos
pasea por todos y cada uno de estos pueblos hasta llegar a Tilcara,
donde pasamos la noche, y donde casualmente había una fiesta
celebración por la expulsión de los españoles.
Nuestra
próxima jornada comienza temprano, rumbo a la Cuesta de Lipán,
que es el paso seleccionado para ascender al Altiplano y las Salinas
Grandes. Amplios y bellos paisajes de color blanco pronto se convirtieron
en una trampa para nuestro avance. Varios todo terrenos atascados
a casi 4.000 m.s.n.m no era tarea fácil de resolver. El duro
trabajo y la aclimatación a la altitud proporcionaron bastante
trabajo al doctor de la Organización. Existía un apunamiento
general, que ocasionaba leves molestias, pero en dos de los casos
hubo necesidad de proporcionar oxígeno con mascarilla, además
de algún fármaco para mitigar los síntomas.
A la vez, llegaban noticias de que el paso hasta Antofagasta de
La Sierra, el final de la ruta del día, estaba cortado por
un temporal de nieve, así que tuvimos que quedarnos a pernoctar
en la pequeña localidad de San Antonio de Los Cobres (hostería
de las Nubes), a más de 4.000 metros de altitud. El tremendo
cansancio y la aclimatación a la elevada altitud, impusieron
una pronta retirada a nuestros improvisados aposentos.
El
nuevo día se presentaba optimista, habíamos descansado
y teníamos sobre la mesa nuevos planes para enlazar con el
guión de ruta original. Continuamos por la Ruta 40 e iniciamos
una larga subida que nos lleva hasta el Pico del Abra de Acay (4.900
m.s.n.m.). En este momento está nevando y las pistas están
cubiertas de nieve, aunque no lo suficiente para impedir que sigamos
avanzando. Son lugares donde la naturaleza permanece inalterada,
con lugares y rincones de gran valor paisajístico y extraordinaria
singularidad como la Quebrada de Las Flechas, que representa un
paisaje soberbio que eleva el alma por su inexplicable belleza.
Nuestro largo andar nos lleva hasta el pueblo de Fiambalá,
famoso por sus termas y por ser lugar de partida de las grandes
expediciones andinas.
El
nuevo amanecer nos obsequia con las impresionantes vistas de las
grandes dunas de Medanitos, pero nuestra ruta continúa hacia
el Paso de San Francisco con la intención de llegar hasta
las lagunas de origen glaciar (Laguna de Los Aparejos, Laguna Azul
y Laguna Verde). A unos 4.200 m de altitud nos sorprenden el hielo
sobre la pista y una gran nevada que se nos echa encima, así
que tenemos que dar la vuelta y después de almorzar en un
refugio de montaña, dar la vuelta hasta llegar a Chilecito,
nuestro siguiente destino.
La
ruta de la siguiente jornada nos lleva hasta la Mina de Famatina.
Antes hemos de atravesar un largo cañón, con sucesión
de trialeras, vadeos, etc. y un error de interpretación en
el rutómetro nos lleva a varios componentes a iniciar una
ascensión sin retorno, hasta llegar a 5.100 m de altitud.
El ascenso se hacía en zigzag por un cañón
de grandes dunas de grava. Nos amenazaba con impresionantes barrancos
de unos 500 metros de altura. El paisaje era absolutamente increíble,
un lugar de ensueño, que al llegar a la cima nos regala con
las vistas de un cerro negro completamente nevado. Era el Nevado
de Famatina, un lugar que nunca se irá de nuestras retinas.
Continuamos
ruta hacia Villa Unión. Acomodados en un buen hotel, durante
la cena celebramos el cumpleaños de Bea, una de las integrantes
femeninas de la expedición.
Los
primeros Km. de la nueva jornada nos dejaban en el Parque Nacional
de Talampaya. Este parque fue creado para resguardar importantes
yacimientos arqueológicos y paleontológicos. Después
de nuestra visita a Talampaya, nos fuimos hacia el Valle de La Luna
(Ischigualasto, que en Quechua significa "lugar donde se posa
la luna"), un lugar que hace honor a su nombre. Está
ubicado en un lugar que hace millones de años fue un inmenso
lago con mucha vida alrededor y que hoy en día es un gran
desierto con numerosos depósitos de fósiles de animales
prehistóricos, como los dinosaurios.
Después
de la visita nuestro viaje toma rumbo Este hasta llegar a la pequeña
y bonita ciudad de Merlo, donde hacemos noche en un bonito y cómodo
hotel.
Nuestro
último día de expedición nos devuelve, después
de casi 800 Km. de asfalto, hasta la capital, Buenos Aires. Ya te
echábamos de menos, bonita. Última noche en esta gran
ciudad que nos ha recibido tan bien, tanto, que creíamos
estar en nuestra casa. Argentina, siempre te recordaremos, tanto
a ti, como a tus gentes, tu inmejorable carne y tus increíbles
paisajes multicolor. Qué pena que estés tan lejos.
Nuestro
mejor recuerdo, también, para los que fueron nuestros guías
durante nuestra estancia en su tierra, los compañeros de
4x4 café Buenos Aires.
|
|
| |
|
|
| |
 |
|
DEITANII
4X4
www.deitanii4x4.com
Fundado en
1996 al frente de Pepe Lorente, Deitanii 4x4 debe su
nombre a los pobladores del sureste de la península
en época ibera, los ditainíes.
Especialistas en la organización de viajes en
4x4, hoy por hoy son de los pocos españoles que
organizan viajes por toda Argentina en 4x4.
Muy
interesante.
|
|
|
|
|