2008
Foto: Luis de la Puente - Dakar 2005
 

se navegaba con TCP (Tactical Chart Pilot) de aviones de origen ruso, cuando no existían los GPS ni los móviles

la gente de África encontró una nueva forma de vida con el
Dakar
 
Foto: Luis de la Puente - Dakar 2005
 
Eran los años de paso del mítico Téneré, el desierto de desiertos, años del famoso árbol del Téneré.
 
Foto: www.krohn-photos.com
 
...en la etapa de descanso en Tamarranset (hoy en día mucha gente no sabría situarla en un mapa)
 
 
Años donde gente como Rosendo Touriñan desmontaba maquinaria de carreteras para reconstruir un Mercedes G malamente mientras Juanito (entonces era Juanito) iba buscándose la vida con un motor y una rueda para llegar al final de las etapas y dar asistencia a Carlos Mas.
 
 
 
Foto: Luis de la Puente - Dakar 2005
 
 
Desde 1979 el Dakar ha llegado a constituir el 30% del PIB de África
 
 
ÁFRICA LLORA
En el año 1980, creo, segundo París - Dakar, cuando la aventura aún era
posible y la carrera se poblaba de locos aventureros, si aventureros, amantes de las emociones y el desierto, cuando se navegaba con TCP (Tactical Chart Pilot) de aviones de origen ruso, cuando no existían los GPS ni los móviles, cuando la lista de inscritos en el Dakar parecía la alineación del club de fútbol de la barriada de las 3000 viviendas en Sevilla, cuando viéndoles en las fotos y sus equipamientos te parecía lo mas normal verles con vaqueros, playeras, chaquetas, etc, etc.
Cuando todo eso pasaba y los ganadores en coches eran unos alemanes con un Volkswagen todo terreno derivado del ejercito, y los Hermanos Marreau, a bordo de un Renault 4 casero modificado por ellos mismos hacían hazañas que recuerda todo el mundo, y un chavalín llamado Ciryl Neveu, demostró que era un todo con cualquier moto que le pusieran debajo, se forjó una leyenda. En ese Dakar, el segundo, que aun pasaba por Argelia, la gente de África encontró una nueva forma de vida con el
Dakar, bien vendiendo gasolina, reparando o recuperando coches, empujando en las dunas, alquilando las palas ( como lo digo), vendiendo comida, cargando cosas, etc. Sacában dinero para vivir todo el año, y si tenían suerte y un vehículo resultaba abandonado cerca, igual para dos años.
En el año 1982, un joven periodista de motos, que cojea muy ligeramente debido a una polio mal curada en su infancia, que le obligó además de llevar botas ortopédicas muchos años, a llevar una dieta muy estricta, con un afán de lucha tremendo, sale de París con una OSSA 350 dessert, que ya había corrido el Rallye de Tunez en 1980 (con un R5 de asistencia con su mecánico y Emilio Pérez de Rozas, su amigo del alma y otro irresponsable que le seguía a todas partes), y como única
asistencia una mochila con repuestos a la espalda, es cierto que entonces las verificaciones eran mas laxas, pero no importaba mas que la aventura y si tenias para llegar a África, ya te buscarías la vida. Ese año no pudo llegar, no hubo milagro, pero vivir una aventura en la que no importaba correr o andar, solo llegar y sobrevivir un día mas, aprender a amar África.
En esos años el Rallye era mucho mas controlado, mas previsible, aún no habían desembarcado las marcas a mogollón y Jacky ikx, Rene Metgue, Henrri Pescarolo, Sandro Naninni; ex pilotos todos de velocidad iban a vivir una aventura, no a buscar el sufrimiento por el sufrimiento, no, el sufrimiento llegaba como parte de la busqueda de tus propios límites. Noches enteras perdidos en un erg, con tracción trasera solamente, y apenas 6 horas para el cierre de control, tratos con los nativos en los que la palabra dada valía tanto como un cheque al portador.
A partir del año 1985, aparecen de forma directa las grandes marcas tratando de crear infraestructura, equipos, asistencia, los primeros gps. Eran los años de paso del mítico Téneré, el desierto de desiertos, años del famoso árbol del Téneré donde la leyenda cuenta que el último árbol que sobrevivía allí fue destrozado por un soldado libio ebrio, que en medio de todo el desierto chocó con el. Un poste metálico le
recuerda ahora en ese lugar. El Téneré donde se dejaba tanto dinero en esa zona inhóspita que incluso hasta 1989 fue una especie de paraíso del turismo TT, florecieron campings, albergues, futuro, floreció el futuro en medio de la nada. Luego lo de siempre, 4 idiotas redomados en nombre del extremismo acabaron de destruir el sueño de una vida mas cómoda y de un futuro. El Asekrem y la Ermita del padre Faucould....
En estos momentos el Dakar pasa a ser un negocio que supera a su creador, al que fagocita y convierte en leyenda con su muerte en el Téneré en un accidente de helicóptero en 1986. Cada vez mas grande, mas gente, lo que obliga a que sea más difícil para tratar de eliminar
mucha gente en las primeras etapas y no tener que mantener una logística bestial en medio de la nada. Años donde los controles de paso no llegaban a su sitio por la dificultad del acceso. Donde los helicópteros eran la vía de salvación de muchos perdidos al anochecer, años donde las paellas de Pepito Aldell en la etapa de descanso en Tamarranset (hoy en día mucha gente no sabría situarla en un mapa), o en Agadir. Fue la época de los gentelman, de las vedettes, de todos los "ex" del mundo metidos a pilotos del Dakar (ex-actores, ex-cantantes, ex-modelos, ex-princesas, ex-esquiadores, ex-vividores...). Años donde gente como Rosendo Touriñan desmontaba maquinaria de carreteras para reconstruir un mercedes G malamente mientras Juanito (entonces era Juanito) iba buscándose la vida con un motor y una rueda para llegar al final de las etapas y dar asistencia a Carlos Mas.
Desde 1979 el Dakar ha llegado a constituir el 30% del PIB de África, como todo en la vida hay quien pensará que esto son cuatro señoritos que van a restregar a la pobre gente de allí su dinero y dejarles las migajas, cuando ellos no mueven un dedo si no es para criticar desde el sillón y dárselas de progre, "que mola mazo". Pero los ignorantes han existido y existirán siempre, de los illuminatis ya he escrito antes, y francamente sigo pensando que la envidia es el deporte nacional y que si no podemos ir nosotros es porque es de cutres y señoritingos, a más de la mitad de los críticos, si les invitaran a ir, irían.
No quiero hablar aún de este año y del dinero que se ha perdido, puestos de trabajo, gente con el combustible comprado, la harina encargada, etc, etc. aún es pronto, pero si quiero recordar cuando esto comenzaba y a donde ha llegado, por eso África llora.
Por Fernando Alfageme -Kifaru-