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CUADERNO
DE BITÁCORA
Por Chimo Ortega
(enviado especial Dakar
2006 - AutoAventura 4x4)
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Dorsal
934, el tedioso papeleo
En
el Dakar existe como en toda carrera una parte previa y muy desconocida,
las verificaciones. Este trámite a veces se complica y
se convierte en un auténtico calvario que todos los participantes
van superando uno por uno. Trámites que en algunos casos
superan las siete horas de duración.
Para poder pertenecer a esta caravana y tras numerosas gestiones
llevadas a cabo los meses anteriores, llegamos al departamento
de acreditaciones para prensa donde amablemente comprobaron nuestras
acreditaciones y el método elegido para seguir el rally,
en nuestro caso el coche, nos indicaron cual sería el dorsal
de nuestro coche y también cuales son todos los requisitos
para verlo en nuestras puertas. La organización nos facilitó
el documento que debería volver a sus manos con más
de 20 sellos y que nos acreditaría definitivamente como
participantes en esta edición del Lisboa Dakar.
Mientras empezamos a asimilar la carrera nos encontrábamos
con amigos, participantes, que veremos durante los próximos
16 días. Por allí en los próximos tres días
tendríamos que pasar todos y cada uno de los participantes.
La zona de verificaciones administrativas está, igual que
todo el conglomerado Dakar, en el centro cultural de Belem. Un
edificio anexo es su sede. Un largo pasillo flanqueado por pequeños
expositores donde hay que sellar la documentación algo
necesario para poder participar. Lo nuestro fue leve por un lado
debido a que encontramos poca gente y por otro por que no hemos
de sellar ni la mitad de casillas que los participantes en carrera.
Aún así mas de dos horas para sellar nuestro libro
del coche 934 y obtener la que será nuestra guía
el libro de ruta, el GPS y el que, esperemos no se use, material
de seguridad.
Tras este trámite comienza lo peor las verificaciones técnicas,
protagonista nuestro coche y al final el ansiado dorsal. En nuestro
caso como vehículo de prensa esto no debería ser
muy tedioso pero nuestro GPS decidió no tomar energía
de las baterías del coche, tan sólo de las pilas
de seguridad, autonomía cinco horas. Pues a desmontar toda
la instalación y todo esta bien no puede ser. Con gran
amabilidad y tras comprobar que nuestra parte esta bien, comprobamos
que el cable proporcionado por la organización tiene la
polaridad cambiada, como los enchufes y esto hace que no funcione
el GPS y que el fusible de seguridad se funda continuamente. Una
vez arreglado y tras tres horas de montaje y desmontaje por fin
conseguimos todos los sellos en nuestro libro, nuestro coche sus
dorsales y estamos preparados para partir hacia Dakar.
Este trámite, "corto" en nuestro caso se prolonga,
sin mucha dificultad por más de siete horas, en los equipos
que pretenden luchar por alguna de las distintas clasificaciones
de la competición. Sin embargo todos, menos al parecer
los camiones DAF de Jan y Gerard De Rooy, que hasta última
hora seguían esperando una homologación de sus vehículos
por parte de la FIA nos enfrentaremos desde esta semana a la que
pasa por ser la más dura prueba del automovilismo.
Portugal, 30 de Diciembre de 2005
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