CUADERNO DE BITÁCORA
Por Chimo Ortega
(enviado especial Dakar 2006 - AutoAventura 4x4)
Por fin toca descansar

La llegada a Nouakchott ha sido un momento clave, tras la visita al vivac en la que nos confirman nuestras previsiones sobre la dureza de la etapa, nos hemos encaminado al Hotel Sabah a pie de playa, parece increíble lo que puede valorarse una buena ducha, lavar algunas cosas necesarias y pensar que esta noche tras darnos un homenaje en la cena dormiremos en una cama.

Cuando salimos de Lisboa parecía imposible que llegáramos aquí pero nuestros Toyota Land Cruiser están respondiendo a las mil maravillas, hasta ahora estos coches de serie a los que tan sólo se les ha montado prácticamente barras, baquets, y depósito adicional no han dado ni un problema. Pinchazos y el cambio de un amortiguador por el choque con una piedra han sido sus únicas incidencias. Incidencias que hubo que solucionar gracias a la solidaridad del equipo de Toyota Francia y Toyota Autobody. Anoche, por primera vez les cambiamos los filtros de aire, por cierto bastante limpios gracias a que nuestros vehículos, de serie, equipan snorkel Safari de ARB.

La etapa de hoy ha sido tranquila para prensa y asistencias, con un enlace de más de trescientos kilómetros pero toda ella por carretera a pesar que nuestra llegada a Nouakchott se ha visto ensombrecida por un tormenta de arena que ha dificultado el normal funcionamiento de la ciudad, sin embargo, ha resultado ser la puntilla para más de un participante que ya ayer sufrió demasiado. La prueba de esta dureza ha sido las mas de dos horas de retraso sobre el horario previsto con que han entrado en el campamento los primeros coches tras cubrir una especial de más de 500 kilómetros plagados de arena trampas en las dunas y hierb de camello.

Mañana nos levantaremos un poco más tarde de lo habitual, por encima de las cinco de la mañana y organizaremos nuestros equipajes, nos ocuparemos de mimar a nuestros coches e intercambiaremos opiniones y objetivos con aquellos pilotos que todavía se encuentran en un vivac cada vez más mermado y por que no, si el tiempo lo permite, darnos un baño en la playa.

Tras nuestra estancia en la capital de Mauritania tan sólo nos queda una etapa en tierras de este país, un lugar amable pero por desgracia con mucha pobreza en la que los contrastes de coches de más de 10 millones de las antiguas pesetas, en algunas de sus aldeas nos ha sorprendido.



Nouakchott (Mauritania), 07 de Enero de 2006